Respirar profundamente inhalando por la nariz 5
veces profundamente y expirando por la boca, hacia fuera y despacio. Repítelo 5
veces.
Después de estas 5 respiraciones profundas
continúa respirando de forma lenta y pausada, a un ritmo normal.
Desde ahora cada vez que inhales repite para ti
mismo la palabra “quieto” y con cada exhalación la palabra “tranquilo” nota
como al haber permitido que tu cuerpo se afloje, los músculos se relajan.
Sigue repitiendo “quieto” con cada inspiración y
“tranquilo” con cada expiración, y con esta repetición de forma continuada las
palabras aparecen de forma acompasada con el ritmo de tu respiración y la
relajación se va haciendo más profunda.
La sensación de bienestar y calma profunda crece
y se desarrolla… “quieto”… “tranquilo”…
Continúa relajándote de esta manera un poco más.
Mantén los ojos cerrados pero, acompasados con cada inspiración y expiración
continúa repitiendo las palabras “quieto” y “tranquilo”.
|